De acuerdo a lo confirmado por el Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), el señor Lorenzo Córdova Vianello, 100 casillas de las 6 mil 251 que se tenían previstas para el estado de Michoacán fueron dadas de baja debido a la oposición de las comunidades indígenas ante los partidos políticos.
Más de 20 pueblos originarios decidieron votar en una asamblea por expulsar a los partidos políticos de sus tierras y administrar los recursos por su cuenta. Ellos se negaron a efectuar un proceso electoral ordinario y exigieron elegir a sus representantes bajo su propio sistema de costumbres.
“Hay algunas casillas que por la complejidad social de algunas comunidades se ha decidido no instalarse por parte de los consejos distritales para evitar con ello cualquier roce o cualquier acto de violencia”, declaró el funcionario público en un comunicado de prensa. “Son comunidades que no quieren realizar elecciones, que quieren cambiar a un mecanismo de sistema normativo interno y por lo tanto no se puede forzar a nadie”, agregó sobre este proceso en donde los michoacanos se jugaban la gubernatura, 112 ayuntamientos, 40 diputaciones locales y 12 diputaciones federales.
