Las afueras del José Cuervo Salón momentos antes del concierto eran un claro reflejo de lo que sucedería minutos después dentro del inmueble. Un salón completamente abarrotado por seguidores de Erlend Øye y su proyecto The Whitest Boy Alive, se mostraban listos para pasar una excelente noche.
Con sus características canciones alegres, pertenecientes a todo su repertorio, incluidas algunas nuevas; Marcin Öz en el bajo, Sebastian Maschat en la batería, Daniel Nentwig en los teclados y Erlend Øye en la guitarra y voz se adueñaron del escenario del José Cuervo Salón desde la primer canción y es que no pudieron iniciar mejor que con ‘Golden Cage’. Aprovechando el intenso inicio presentaron dos canciones nuevas, que no hicieron otra cosa más que imaginarnos en la playa o algún lugar soleado, ya que mostraron sonidos bastante tropicales y uno que otro pasito de Øye que hacía gritar a todas las chicas.
‘Keep A Secret’ y ‘High On The Heels‘ canciones de su álbum “Rules” (2009) ya comprobaban que la gran mayoría de los presentes son grandes seguidores, ya que no pararon de corear, aplaudir y bailar durante todo el show. Aunque hubo un momento de abucheos dirigidos a Erlend Øye, cuando una persona del público le aventó una playera y el accedió a ponérsela pero para la desilusión de algunos era una del uniforme de la selección de fútbol de Honduras, momento incómodo que parecen ya de cajón en los conciertos de The Whitest Boy Alive en México (recordando el anterior con los lentes de Øye). El incidente paso desapercibido por las buenas interpretaciones de la banda, con canciones como ‘Time Bomb’, ‘Inflation’ o ‘Gravity’. La noche se llenaba de sonrisas dibujadas en todas las caras en gran medida por ver y escuchar ‘Fireworks’ de su álbum “Dreams” (2006), con ‘Courage’ se acompañaron de aplausos y todos coreando “courage, courage, courage…”. Pero faltaba el momento cumbre que llegó con el esperado intro de sintetizadores y guitarras de ‘1517’; baile total.
Todos querían seguir la fiesta pero The Whitest Boy Alive se despidió con un encore conformado por ‘Above You’, ‘Island’ y otra de las más esperadas, ‘Burning’.
Nadie se podía quejar para un martes en la Ciudad de México, bailaron y pasaron una noche memorable gracias a The Whitest Boy Alive.