He llegado a la conclusión de que ir a muchos conciertos, independientemente de volverte más perceptivo, hace que muchas veces ya no te emociones tanto por una banda como en los que más te gustaron. Ese mismo ‘callo’ que la experiencia de escuchar tanta música en vivo nos hace es lo que me lleva a calificar el show de The Vaccines como memorable.
El José Cuervo estaba como a la mitad de su capacidad y Los Viejos, la banda abridora, tuvo la audiencia necesaria para demostrar que está creciendo en la escena por una simple razón: son una bomba energética sobre el escenario.
Tal y como los organizadores habían anunciado, The Vaccines subió al escenario justo a las 21:30 horas y desde el momento en el que sonaron los primeros guitarrazos de ‘No Hope’ el ambiente se transformó, todos nos pusimos en la misma sintonía levantando el puño en cada “no hope” que Justin Young enunciaba. Y así correría la noche, así se fueron transformando nuestras caras.
“Hola México, ¿qué tal? Somos The Vaccines y esto es ‘Tiger Blood’”, dijo Young para dejar que la batería de Pete Robertson llenara el lugar para seguir con ‘A Lack of Understanding’ y ‘Wetsuit’, de “What Did You Expect From The Vaccines?” (2011), mientras una bandera mexicana reposaba sobre uno de los amplificadores.
Y a pesar de que no hubo tantas palabras por parte de la banda supimos que estaban contentos al ver sus rostros sorprendidos en momentos como ‘Teenage Icon’ en la que Pete enloqueció mientras nosotros nos metíamos a bailar al centro de la multitud. “Ustedes son muy ruidosos”, dijo Justin para recibir un ‘gracias’ disfrazado de ‘oe oe oeee oeeee Vacciiiiines’. Su respuesta fue regalarnos ‘Post Break Up Sex’ una de las canciones que más fuerte cantamos y esperamos. Después vendría el estreno de ‘Melody Calling’.
A pesar de que The Vaccines es una banda joven y de que ya se habían presentado en México, la vibra de este show fue especial por una razón muy sencilla (y hasta podría parecer tonta): toda la gente cantaba, bailaba, gritaba, levantaba los brazos o se subía en los hombros de un amigo… ¿qué habrá sentido la chica que, cual porrista, estaba de pie sobre toda la multitud en plena ‘Family Friend’?
Fue horrible darnos cuenta de que mucha gente va a los conciertos a todo menos a escuchar, esta banda inglesa nos regresó a la verdadera esencia de un show en vivo y eso es lo que les agradecemos. Y cuando pensábamos que se iban solo hicieron una pausa para decirnos ‘ustedes son increíbles’ y no dejar ninguna deuda interpretando ‘Bad Mood’ y ‘Nogaard’.
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