La segunda fecha de Rodrigo y Gabriela en el Distrito Federal vino cargada de mucha emoción y expectativa. No sólo era el fin del tour “11:11”, con el cual llevaban dos años completos, sino también el término de grabaciones del documental que Alejandro Franco realiza sobre la carrera de la dupla mexicana. Durante su actuación, no se guardaron las palabras de la alegría y la nostalgia que tenían al estar de regreso en el país y la ciudad que los vio nacer; es la diferencia entre dirigirles la palabra a tus hermanos en vez de sólo a conocidos.



La noche comenzó con mucha fuerza, como ya es costumbre en sus conciertos: ‘The Pot’ -canción original de Tool- hacía fade-out para dar pie a ‘Temple Bar’, seguida de la explosión rítmica de ‘Hanuman’ y de temas cargados por la pasión que los caracteriza, entre ellos ‘Triveni’, ‘Hora Zero’ y ‘Buster Voodoo’, mismas que sólo reafirmaron la maestría con la que el dúo ejecuta sus instrumentos.
Durante la noche hubo momentos en los que parecía que por lo menos tres personas acompañaban a Rodrigo en la base del ritmo y las percusiones, pero no era así, era sólo Gabriela y su continuo afán por darle a la gente un espectáculo de increíbles y bien medidos vaivenes rítmicos. Rodrigo en su solo envolvía a la audiencia mientras jugaba con riffs de Megadeth, haciendo honor a su corazón metalero.



Si una cosa podemos destacar sobre Rodrigo y Gabriela como individuos, es su completa humildad y honestidad al dirigirse a su público. En efecto, el éxito internacional que tienen llegó antes que el local, pero eso no significa que se hayan olvidado de nosotros, al contrario, decidieron hacer la noche más emotiva de todo su tour en el país que tanto aman.


En esta humildad se puede apreciar lo mucho que agradecen a artistas que les influenciaron, como en el tema ‘11:11’, dedicado a Pink Floyd.
Al final, cerraron su presentación despidiéndose emotivamente con ‘Diablo Rojo’ y ‘Tamacun’, y la gente nunca dejó de ovacionar a este gran ejemplo de mexicanos que triunfaron y siguen triunfando como personas y artistas realizados.
La noche del 6 de diciembre del 2011 significó muchas cosas para mucha gente; para Rodrigo y Gabriela era la suma de diversas emociones y sentimientos encontrados. Por un lado terminaba el exitoso tour “11:11” y por otro, con mucho orgullo, anunciaban y recordaban su proyecto más reciente en Cuba: “Area 52”.



