El misterio que rodea el regreso de Foo Fighters quedó finalmente al descubierto ayer cuando a lo largo del día Dave Grohl posteó en Twitter (www.twitter.com/foofighters) diferentes pistas para que 100 de sus fanáticos acudieran a otro show secreto de la banda.
Fotos, direcciones con GPS y otras pistas guiaron a los fans de Foo Fighters al legendario Troubadour de Los Ángeles, California. Una noche que sirvió para presentar “Wasting Light” el séptimo álbum de estudio.
Para calentar el ambiente se presentó como grupo abridor Mariachi El Bronx, estos angelinos vestidos con trajes típicos arrancaron la noche con un set de media hora en donde incluyeron canciones como ‘Cell Mates’ y ‘Quinceañera’. Al terminar el set de Mariachi El Bronx y ya arriba del escenario, Dave anunció que interpretarían las once canciones de la nueva producción.
Canciones como ‘Rope’, ‘Bridge Burning’ y ‘White Limo’ llevan la adrenalina a la que nos tienen acostumbrados los Foo desde su primer disco. Otras composiciones como “I Should Have Known’ son más oscuras y melancólicas, de aquellas difíciles de descifrar emocionalmente.
La banda toco todos los tracks que conformaran “Wasting Light” sin interrupciones. Justo cuando el público pensó que todo había terminado, Grohl advirtió que la noche seguiría con viejas canciones. Así se escucharon ‘The Pretender’, ‘My Hero’ ,’Break Out’, ‘Long Road to Ruin’ , ‘Skin and Bones’, ‘This is a Call’, ‘All My Life’, entre otras. En el encore se escucharon ‘Big Me’, ‘Times Like These’, ‘Monkey Wrench’ ‘Everlong’, ‘Best Of You’ e incluso ‘Butterfly’ que según el vocalista solo la han tocado en tres ocasiones.
Un total de 33 canciones en una noche como pocas se han vivido en el Troubadour, gracias a una de las mejores bandas de rock norteamericano.
Texto y fotos por Liliana Montero (Corresponsal de Warp en Los Ángeles, California)