Los ingleses invadieron el escenario del Palacio de los Deportes. Después de una caótica presentación en el Estadio Azteca hace dos años, Arctic Monkeys regresó a la Ciudad de México como parte de su gira “Suck It And See”. Alex Turner y compañía, luciendo un nuevo look más retro pero con la misma actitud, regresó a reivindicarse con los mexicanos.

Las luces se apagaron mientras sonaba de fondo ‘That’s The Way I Like It’ de KC & The Sunshine Band y, junto al furor del público, los británicos aparecieron en el escenario tocando ‘Don’t Sit Down ‘Cause I Moved The Chair ‘. El piso del domo plateado vibró debido a la intensidad que los Arctic Monkeys, de Sheffield, Inglaterra, inyectaron en su audiencia.


El palacio continuó sacudiéndose mientras sonaba ‘Crying Lightning’, el primer sencillo de su producción pasada, “Humbug”, y después de que Turner se deshizo de su chamarra de cuero la banda tocó ‘Brianstorm’, uno de los éxitos de “Favourite Worst Nightmare”, causando un frenesí en la multitud. Sin bajar el volumen, los músicos interpretaron ‘The View From The Afternoon’, exhibiendo su control sobre el público y su propia música. ‘I Bet You Looked Good On The Dance Floor’ sonó a todo volumen seguida de ‘Brick By Brick’. Tocando ‘This House Is A Circus’ hicieron saltar a los presentes, que para entonces ya habían sucumbido al sonido de los ingleses.


A la banda le encantó desconcertar al auditorio con pausas largas a la mitad de sus canciones, cosa que al público parecía encantarle. Bajando un poco la intensidad de su explosiva y enérgica presentación, la banda tocó ‘Suck It And See’, pieza que da nombre a su última placa, así como la gira misma. Luego, con las rítmicas percusiones de Matt Helders, tocaron ‘Do Me A Favor’ para luego dar lugar a una de las canciones favoritas de su seguidores: ‘When The Sun Goes Down’.

Después de una espera corta, la banda regresó para el encore, empezando con ‘R U Mine?’, uno de sus dos nuevos sencillos que serán parte del material que la banda ofrecerá en el 2013. ‘Fluorescent Adolescent’, la penúltima canción del conjunto y la más esperada, complació toda la expectativa que la gente tenía. Dando gracias y lamentando irse, la banda se despidió con ‘505’.
Arctic Monkeys dio un show fantástico y mostró a su público mexicano por qué son una de las bandas indie-rock más importantes actualmente, sin mencionar que hicieron más que reivindicarse al enseñar sus verdaderos colores y comprobar que la música británica siempre da algo más de lo esperado.
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