Marillion en el D.F.

// Por: Staff

sáb 27 octubre, 2012

Artista: Marillion

Lugar: Teatro Metropólitan

Fecha: 26 October 2012

La luz apuntó junto a la escultura, atravesando la oscuridad que hasta entonces ahí reinaba. En lo alto de ese teatro de telón abierto, descubierto por la iluminación, apareció H escondido detrás de ella. El atuendo negro que lo forraba desde el cuello hasta los pies no fue suficiente para ocultar su identidad de héroe: bastó escuchar tres segundos de su voz para saber de quién se trataba. Steve Hogarth, H, saludó a todos aquellos que ocupaban cada una de las butacas, casi todas las que el lugar ofrecía; aquellos que aflojaron las palmas de sus manos y la garganta; las astillas que perforaban sus corazones (‘Splintering Heart’). Los mismos que atascaron la entrada y la estancia, los baños y las barras donde vendían cervezas y que llenaron cada espacio no solo con su presencia: también con sus gritos y aplausos. Ellos que esperaron sin hacer mucho ruido afuera, discretos, como si se tratara de un show para unos cuantos: incluso los revendedores eran pocos; también los de las playeras y los pósters. Y H, rodeado de Steve Rothery, Mark Kelly, Ian Mosley y Pete Trewavas, –algo fríos, ocultos, pero precisos detrás de su instrumento– se desplazaba de un lado a otro de aquel escenario que parecía suyo; daba saltos como esquivando los disparos de esa arma invisible que son las miradas de los espectadores. ‘Power’, ‘Fantastic Place’, ‘The Great Escape’ los mantuvo a ellos, a la gente –y a la banda también, excepto por H– en su sitio, inamovibles, como si la energía que había entre ambas partes los repeliera como polos opuestos, intocables. O como si solo estuvieran admirándose, escuchando los sonidos que no pueden ser hechos y que provienen de los solos de Rothery o de la respiración exaltada de los seguidores. ‘Sounds That Can’t Be Made’. No hubo nunca una repetición cantada del nombre de aquellos hombres que, invisibles (‘The Invisible Man’), se ocultaron de la luz del sol (‘Beautiful’ y no ‘Afraid of Sunlight’, que faltó). Marillion tocaron la banda sonora de una batalla épica (‘King’) en una tierra lejana hecha de sueños: ´Nerverland´, ahí donde viven los recuerdos, las pérdidas, el olvido; y donde nadie (´No One Can´) –tal vez solo H– puede llegar.