He tenido la fortuna de ver a Foals en cada ocasión que han pisado nuestro país y desde la primera vez sigo sosteniendo que sin duda se convertirán en un grupo que difícilmente pasará desapercibido, por lo menos durante algunos años más.
La banda ha venido a presentar cada uno de sus tres discos de estudio, tan diferentes entre sí, pero que si se escuchan mezclados se unifican en un estilo único que ha diferenciado a la banda desde sus inicios.
La noche de ayer (22 de abril) se sentía llena de curiosidad por conocer como sonarían las canciones de su material más reciente “Holy Fire”, mismo que ha significado un crecimiento para la banda en todos los sentidos, desde la producción y promoción hasta el sonido en sí.
Foals salió con pocos minutos de retraso, los cuales no afectaron en nada, sino todo lo contrario, subieron los ánimos de todos los presentes en El Plaza Condesa, mismo que podríamos decir estaba al tope de su capacidad, sin presentar un sobrecupo.
La banda fue recibida con una oleada de aplausos y gritos a lo que Yannis Philippakis, líder de Foals, contestó “Nosotros también los extrañamos”.
‘Prelude’ e ‘Inhaler’, ambas del “Holy Fire”, fueron las dos primeras canciones que sonaron, lo cual nos puso a pensar que sin duda la banda haría un especial énfasis en el nuevo material.
Si algo caracteriza a Foals desde sus inicios es el sonido impecable y la conjunción en vivo que tienen como banda. Saben perfectamente traducir las melodías de los discos, por más detalladas que sean algunas, a una presentación en directo, además de dotarlas de ese extra que pone eufóricos a los asistentes.
El grupo no podía olvidarse de los temas que los han colocado en donde están, así que ‘Total Life Forever’, ‘Olympic Airwaves’, ‘Ballons’ y ‘Blue Blood’, una de las más coreadas de la noche, continuarían con la presentación, haciendo cada vez más fuerte la atmosfera única que Foals logra en sus conciertos y que poco a poco envolvía todo el lugar.
‘Milk & Black Spiders’ se combinaría con ‘Spanish Shara’, demostrando lo bien que el grupo ha sabido sincronizar el sonido de sus tres discos sin ser lo mismo. Nadie que haya visto a Foals en vivo puede dudar del poderío sonoro y físico que tienen, el cual quedó demostrado con ‘Red Sox Pugie’, tema vertiginoso de su primer álbum “Antidotes” que Yannis aprovecharía para hacer sus típicos desplantes de energía, traducidos en brincos del escenario y una manera desmedida de rasgar la guitarra.
Con esa fuerza en el ambiente y después de algunos “Gracias”, el quinteto abandonaría el escenario par pie al primer y único encore de la noche.
El sencillo más reciente del grupo ‘Late Night’ daría pie a la continuación de la gran velada que Foals nos estaba regalando. Esta es una de las nuevas canciones que se debe resaltar en los sets en vivo del grupo, debido a que explota todos y cada uno de los elementos (instrumentos y voces) de la banda como pocas.
Después ‘Providence’, también de “Holy Fire”, haría las delicias de los asistentes y es que para varios, esta canción desde que se pudo escuchar en el disco se convirtió en una de las favoritas de todos aquellos que gustan del lado más pesado de la banda. Sin duda, si en estos momentos alguien quisiera definir el mejor sonido de Foals, ‘Providence’ sería una de las más indicadas para hacerlo. Que no les sorprenda si la canción se convierte en el próximo sencillo, tiene todo lo necesario.
Un par de temas más y por fin llegaría ‘My Number’, quizá el sencillo más exitoso del grupo hasta ahora, debido a esa extraña esencia pop, que sin traicionar el sonido de la banda, pone a bailar a todo el mundo, obvio hubo algunos, los menos, en el concierto que fueron únicamente por esta canción, así que podríamos decir, misión cumplida por parte del grupo, que sin duda dejó más que satisfechos a los presentes.
El grupo bien pudo haber terminado su presentación hasta aquí pero afortunadamente no lo hizo y para sorpresa de varios, incluyéndome, el tema encargado de cerrar fue ‘Two Steps Twice’, una oleada de ese math rock en el que la banda fue encasillada en sus inicios y que poco a poco ha sabido transformar y adaptar a nuevos estilos.
El concierto de Foals fue memorable, aunque quizá no conozca a nadie que los haya visto y piense lo contario de alguna de sus presentaciones. Pese a quien le pese, Foals es uno de los mejores grupos de la actualidad y en vivo lo saben dejar bien claro.