Si algo tiene la música, es que como en el deporte, siempre existe la opción de revancha, de enmendar los errores cometidos.
La noche de ayer Garbage encontró uno de esos momentos de revancha musical. La banda liderada por Shirley Manson se posó sobre el escenario de la Arena Ciudad de México para demostrar que a pesar de ser una banda ícono de los noventa, su historia aún está lejos de terminar, y que pese a su larga ausencia (de alrededor de siete años) su música sigue siendo relevante. Y la banda no sólo se lo demostró al público que ocupó el 70 por ciento de las localidades, al final los cuatro miembros originales se convencieron hasta las lágrimas.
El show, sobrio en iluminación y apoyado en algunos momentos por visuales, dio inicio con ‘Automatic Systematic Habit’, para después dar paso a un clásico ‘I Think I’m Paranoid’, y para ese momento los asistentes ya habían hecho pública su intención de volverse uno con la agrupación.
Shirley Manson, Butch Vig, Steve Marker, Duke Erikson y Eric Avery (Jane’s Addiction, Nine Inch Nails) entregaron todo lo que un músico puede dar cuando está arriba de un escenario, poniendo pasión y fuego en cada nota emitida. Poco antes de que sonora ‘Control’, Shirley expresó el amor que la agrupación siente por el público mexicano y dejó claro que este show, con el cual concluían su gira por Norteamérica sería el más especial.
Un sample de ‘Bedtime Story’ de Madonna dio inicio a ‘#1 Crush’, a la vez que la vocalista susurraba “I will die for you” la sexy línea que da sentido al tema. ‘Cup Of Coffee’ puso los ánimos en stand by, y poco después las primeras notas de ‘Special’ entregaron el primer gran momento de la velada, imposible no remitirse a las imágenes creadas de la banda en naves futuristas para el video que acompañaba al sencillo, -transmitido por la entonces vanguardista cadena MTV, cuando aún tenía dignidad-.
‘Cherry Lips’ se convirtió en el tema más celebrado de la noche, la cual sólo creció en intensidad cuando ‘Milk’, When I Grow Up’ y ‘I’m Only Happy When It Rains’ hicieron su aparición.
En ese momento Butch tomó el micrófono para informar que entrarían al estudio de grabación en los próximos meses para después salir de gira y regresar a México el siguiente verano, generando con el comentario gritos y aplausos.
Con la línea “Crucified me but I’m back in your bed, like Jesus Christ coming from the death” llegó ‘Vow’ y con la canción el primer y único encore del show. Garbage regresó para entregar ‘Beloved Freak’ de su placa “Not Your Kind Of People” (2012) y una actuación extrema apoyada por ‘Push It’ y ‘Stupid Girl’, -el tema que pusiera a la banda en los radares internacionales-. Para terminar, Shirley y compañía pusieron punto final a su regreso a los escenarios con ‘You Look So Fine’, acompañado de una ovación de un par de minutos para la banda.
Una noche que sirvió para borrar las dudas de los integrantes de Garbage, para una vez más, hacer arder su alma y perderse en un trance musical, una noche que sirvió para recordarles que nunca más deben dejar de crear.