La noche del 18 de abril, la Ciudad de México se llenó de música en diferentes puntos de su territorio, con bandas representativas de diferentes momentos en la historia de la música. Fue así que el Teatro Metropólitan sería el escenario que llevaría a un puñado de personas hasta la década de los 80, cuando los sintetizadores y los sonidos pop de un par de jóvenes ingleses pusieron a bailar a toda una generación.
Orchestral Manoeuvres in the Dark, aka. OMD, subiría al escenario y presentaría cortes que definieron su carrera y otros más creados recientemente, parte de su disco “English Electronic”, lanzado hace un par de meses.
‘Decimal’ y su conteo regresivo fueron los primeros acordes, para seguir con ‘Please Remain Seated’ y ‘Metroland’, música nueva que recibió a Andy McCluskey y Paul Humphreys en el escenario, acompañados de los músicos Malcolm Holmes y Martin Cooper. Y si bien se sabía que el concierto, en algún momento de la noche, se tornaría emotivo, fue en más de una ocasión que la banda se quedó impresionada ante las interminables ovaciones, que no hacían más que reafirmar el sabido cariño que poseen del público mexicano.
“Esto fue algo de música nueva… ¿Quieren algo viejo?”, fue el anuncio de Andy para empezar con un recorrido por su carrera, iniciando con ‘Messages’ y siguiendo con ‘Tesla Girls’. La energía de McCluskey y la simpatía de Humphreys es otro de los hechos a señalar, pues resultó gratamente sorprendente que el primero, con 53 años de edad, siga saltando y bailando en el escenario como si los años no hicieran estragos en él y la música lo mantuviera en un estado de juventud perpetua. Por otro lado, la sonrisa sincera de Paul daba la sensación de reencuentro con un antiguo amigo, cuya actitud invitaba a demostrar todo el cariño del que se es capaz.
‘Kissing The Machine’, ‘Night Café’, ‘Our System’ y ‘Dresden’ fueron otras de las canciones desprendidas de su nuevo álbum, pero fue con sus clásicos con los que lograron mayor respuesta. Esto significa que la gente bailó y cantó más en temas como ‘Enola Gay’ -con la que cerraron-, porque si bien es cierto que fueron muchos los largos periodos de aplausos, sería falso decir que la gente se mostró participativa durante las canciones, pues la mayoría permaneció expectante ante la maestría de estos grandes músicos, sin hacer demasiado barullo.
El cariño desbordado de la audiencia con gritos y brazos levantados, como queriendo alcanzarlos, se vio retribuido a través de interacciones en español, una gran ejecución y algunos acercamientos de Andy con el fin de tocar las manos de aquellos en las primeras filas.
Un encore no podía faltar, por lo que luego de dejar el escenario la banda regresó con ‘Walking On The Milky Way’, continuó con ‘Secret’ -pedida por muchos- y terminó, ahora sí, con ‘Electricity’, haciendo que todos saltaran junto con ellos. La presentación de cada músico les dio su porción particular de afecto, debido a la inolvidable noche que estaban por concluir.
Con la promesa de regresar, el agradecimiento profundo hacia el público mexicano y un abrazo final fue como se despidió OMD, desapareciendo de la vista de aquellos quienes, satisfechos, dejarían el recinto con una sonrisa, sabedores de que sí, valió la pena la espera.
Setlist
Encore