En Bogotá el dicho dice “en abril, lluvias mil”. Sin embargo el domingo recibió a los asistentes al festival con un picante sol y la lluvia no se asomó en todo el día, lo que permitió que las guapísimas asistentes y sus acompañantes retozaran en los prados mientras iniciaban el día con los actos de Panorama, Mr Bleat, Planes, Carlos Reyes y la Killer Band, Juan Cirerol y Los Meridian Brothers.
En cierto momento Carla Morrison, quién vestía un llamativo vestido blanco, invitó al escenario a Rubén Albarrán, lo que convirtió a la presentación en un hecho aún más memorable. Al mismo tiempo en el escenario Picnic, Pernett ponía a bailar a todo el mundo con sus sonidos caribeños y electrónicos, acompañados de sus letras optimistas.
Luego vendría el turno para Esteman, con quien los asistentes corearon temas como ‘Aquí estoy yo’ y ‘True love’, mientras que al otro lado AlcolirykoZ mostró una propuesta vanguardista que toma elementos del rap vieja escuela, y recurre a otros géneros para acompañar a sus dos MCs.
Café Tacvba, cuyos integrantes han estado en varias ocasiones en Bogotá, interpretó su música que sigue sonando tan original como hace veinte años. Como era de esperase, el público enloqueció cuando tocaron la ‘Ingrata’, y disfrutó de temas como ‘Eres’ y la más reciente ‘Olita del altamar’.
Compitiendo por la audiencia con la legendaria banda mexicana, se encontraba en la otra tarima “el clásico moderno” de Colombia, Ondatrópica, proyecto encabezado por el talentoso bajista Mario Galeano y el Productor inglés, William Holland (Quantic), y que reúne un selecto grupo de músicos veteranos (lo que ha hecho que sea comparada en varias ocasiones con la Buena Vista Social Club, símil que ellos rechazan con argumentos muy atinados).
El turno llegó para Major Lazer. Apenas unos segundos después de iniciar lograron un ambiente eufórico que se mantendría hasta el final. En cierto momento se escuchó entre los beats la conocida frase “con los terroristas”, lo que permitió intuir lo que vendría a continuación: un multitudinario Harlem Shake.
Al principio de la presentación de New Order, los fanáticos se vieron gratamente sorprendidos por la aparición de Brandon Flowers, vocalista de The Killers, lo que constituyó uno de los puntos cumbres de la presentación de los ingleses, al lado del momento en que interpretaron la mítica ‘Blue Monday’.
Para el cierre pudimos ver los sonidos de Crystal Castles inteligentemente sincronizados con los juegos de luces, lo que creaba una sensación hipnótica, casi alucinante; mientras que en el escenario Estéreo, cerró The Killers con un sinfín de hits y otro espectáculo de luces sobresaliente.
A pesar de que las interminable filas para la comida hicieron que muchos pasaran más tiempo de Picnic que de Estéreo (cosa de la que deberían tomar nota los organizadores para aumentar la oferta de comidas en las próximas versiones), el Festival se llevó a cabo de la mejor manera, y nos dejó a muchos con ganas de más Estéreo Picnic.