Es ya la tercera edición que ocurre de la franquicia de Lollapalooza en Chile y también la tercera vez que llevamos esta cobertura para ustedes, a través de las redes sociales en el día y de estos resúmenes al final de cada jornada, con algunas de las imágenes que captamos en el festival.
Hay que apuntar primero que nada, que estamos en un evento histórico. El de Chile, siempre será recordado como el primer Lolla fuera de Estados Unidos, con una sociedad interesante entre los organizadores de Lollapalooza Chicago, encabezados por Perry Farrell y Lotus, productora chilena, que tienen un contrato de por lo menos 12 años juntos y de historias interesantes que contar en ese modelo de negocio. La agencia internacional William Morris también está involucrada en el booking con buena parte de los artistas que representan y aunque los dos primeros años, no todos ganaron dinero y de hecho, Lotus perdió en el primero, parece que la balanza ya les hizo justicia en este 2013.
Lollapalooza Chile 2013 agotó ya casi todas sus localidades. La noche del viernes se terminaron los pases VIP para el sábado y el abono VIP. Hoy sábado, se agotaron los pases diarios y apenas quedan unos cuantos disponibles para la jornada de este domingo. El festival corre ya con naturalidad, se siente estable, seguro, confiable y muy bien planeado. Hay fallas como en cualquier evento, pero el balance general es positivo, aunque el departamento de prensa, sea un desastre la mitad del tiempo.
En este épico primer día, la tradición de que un local dé la bienvenida, se cumplió cabalmente con Gepe de Chile, abriendo las puertas de su casa. Parece que este es el momento previo a que suba un peldaño de artista popular aquí y en toda Latinoamérica y se le nota contento y entregado. Luego vino Hot Chip, en un extraño horario para ellos, tocando a las 14 horas, debido a que por razones de logística, tuvieron que ceder su lugar a los legendarios chilenos Los Tres, que tocarán entonces, mañana por la noche.
Alabama Shakes gozó de un escenario Play Station repleto, con el sol a todo esplendor, al igual que su música y esa conexión automática y universal que tienen en todos los lugares donde se presentan. “We love Chile!” gritaba emocionada y conmovida Brittany Howard.
Of Monters and Men gozaron de un show muy concurrido y repleto de buena vibra, mientras había gente disfrutando el festival desde la comodidad del pasto o desde algún lugar en el VIP que apenas comenzaba a cobrar fuerza entre los que disfrutan ese otro lado social de los conciertos. Luego vino el primer gran momento festivalero de este fin de semana. Two Door Cinema Club, The Temper Trap y Crystal Castles, tocaban al mismo tiempo en diferentes escenarios y todos estuvieron tan concurridos como memorables. Destaca darse cuenta de lo importantes que son estas bandas para una generación. Que todos se sabían de memoria todas las canciones de TDCC y que nadie más en este fin de semana, logrará el lleno total y la energía que alcanzó Crystal Castles en la Arena / Escenario LG Optimus stage que es un mini Palacio de los Deportes mexicano; un escenario de construcción techado y espectacular para los actos electrónicos. De estos tres grupos, sonaron todas, las que todos esperábamos. Impecables actuaciones sin duda.
Y con un Ricky Wilson, vocalista de Kaiser Chiefs ya sin barba y muy delgado (de hecho parece otra persona), la banda llenó de sonidos ingleses la jornada, ante algunas banderas chilenas e inglesas ondeando con furor. Cerraron su participación con ‘Oh My God’.
Passion Pit y The Hives tocaron a la misma hora y ninguno le podría reclamar al otro alguna inasistencia. Los primeros en el PS stage con un mar de gente (los más jóvenes del festival) coreando y bailando todos sus éxitos y los segundos, autoproclamados como los reyes del punk, con el escenario Claro lleno de una manera tal, que solo Pearl Jam superó en la jornada. Pelle Almqvist, líder y vocalista de la elegante agrupación, hablo casi todo en español, o en lo que él piensa que es español. Un verdadero entretenedor con una potencia de maquinaria banda que cada vez suena mejor.
Pero si hablamos de potencia y maquinaria, los reyes del día fueron Queens Of The Stone Age. Josh Homme y compañía, logran arrancar los más oscuros sentimientos de escuchar una guitarra en las entrañas y gritar de la emoción. Eddie Vedder estuvo de invitado en una canción y la gente que asistió al Coca Cola stage, enloqueció de principio a fin. “No One Knows” fue la segunda canción y de ahí todos los temas conocidos de QOTSA sonaron sin parar, aderezados de otros más, siempre con fuerza como acostumbran.
Diplo y su Major Lazer en la arena hicieron de las suyas haciendo brincar como en coreografía a las miles de personas que asistieron a disfrutar del show repleto de géneros, de desfiguros y de una muy destacada precisión. Su show es simple y básico; un DJ y dos MCs, buena música para reventar cerebros y un espectacular juego de luces. Luego de ellos vino Kaskade a cerrar ese escenario.
Y como era de esperarse, terminando con esta reseña breve de todo lo compartido en este maravilloso día en Santiago de Chile, Pearl Jam se llevó la noche y nos voló la tapa de los sesos a todos los que pudimos disfrutar de su actuación. Notablemente emocionados, celebraban el cumpleaños de su guitarrista Mike McCready, el regresar a Chile luego de dos años y, como siempre con ellos, la pura sensación de seguir vivos. Un cierre monumental con ‘Alive’, ‘Rockin’ In The Free World’ (con Perry Farrell y Josh Homme de invitados) y ‘Yellow Ledbetter’ al hilo, nos dejó a todos satisfechos y listos para disfrutar de una noche chilena que parece que no tendrá fin, hasta que llegue el día de mañana y estemos de nuevo en el esperadísimo segundo día de Lolla Chile.
Seguimos…