Está sucediendo, lo que parecía inevitable llegó de la forma más divertida posible. Con el crecimiento exponencial en las reproducciones de ‘Naatu Naatu’, la pieza central del éxito inesperado de Bollywood RRR (2022), compuesta por M.M. Keeravani, la India ha obtenido lo que parece ser la fundación de una fiebre occidental por su música.
Ya hemos visto esta historia en el pasado. Especialmente clara, me permito la comparación con otra pieza pegajosa que parecía no proponer mucho, pero que terminó cambiando al mundo de la música: ‘Gangam Style’, un pop extranjero que rompió con todos los récords de audiencia gracias a su video musical lleno de ironías, un beat adictivo y a un baile que todos los famosos trataron de replicar.
Una moda que pasó de canción pop nacional a meme internacional, para después haber sido transformada en la base mediante la cual se construyo la industria del k-pop que ahora impera en el mundo, no solo por la atención que despertó la música surcoreana en el público americano y europeo, sino también porque literalmente se construyeron las principales casas discográficas que debutaron a BTS y a BLACKPINK con el dinero que generó aquella pieza.
Pareciera que el primer paso para que una industria discográfica fuera de la anglosajona gane influencia internacional es el meme, viralizarse a través del ridículo, pero ‘Naatu Naatu’ parece ser mucho más que ello gracias al mensaje de la película a la cual pertenece. Un mensaje anti-imperialista que coloca el orgullo de la India por sobre cualquier cosa y que se deshace en guiños que ridiculizan a los británicos en cada oportunidad que tiene.
De hecho, la escena mediante la cual se nos presenta el baile de ‘Naatu Naatu’ es un comentario hacia lo pobre que es la cultura británica en comparación con la india. Cuando el joven y pomposo inglés se acerca a nuestros héroes y les pregunta si pueden bailar -tango, flamenco, salsa o mariachi- con la gracia de un inglés, deja en claro que no tienen un baile nacional. ¿Cuál es el baile del orgullo indio? Claro está… El ‘Naatu Naatu’, con el cual destrozan las aspiraciones burlescas de su contrincante y ganan la admiración de sus mujeres.
Contrario a lo que sucedió con ‘Gangam Style’, la crítica ha aclamado a esta pieza musical a tal nivel que está encontrando promoción de la mano de las propias instituciones occidentales, en las ceremonias de premios más importantes del mundo, ayudándola a unirse a la lista de las mil millones de reproducciones en YouTube, entre todas sus versiones oficiales.
Ya ganó el Globo de Oro a la Mejor Canción Original, al igual que el Critics Choice Awards… Le falta alzarse con el Premio de la Academia, cosa que hará, dejando a su paso a estrellas anglosajonas de alto perfil, como lo son Mitski, David Byrne y Taylor Swift. Esto significará el último estirón en su viralización, la última patada para estipularla como una fuerza titánica de la cultura popular.
Y digo que tenía que pasar porque India, al igual que Corea del Sur y que Latinoamérica antes de estipularse como los protagonistas de la industria de la música, lleva décadas siendo una potencia musical. Un mercado de 1.3 mil millones de escuchas no lo tiene cualquier país y menos uno que está culturalmente enlazado a adorar sus propias raíces que además está entre las 10 economías del mundo.
Las producciones indias no le piden nada a las grandes discográficas occidentales y la Banda Sonora de RRR (2022) es una muestra intachable de ello, es una producción limpia, llena de momentos brillantes y de mucho movimiento… Ya quisiera Drake tener los beats de ‘Dosti’ o Aphex Twin haber producido la voz sintetizada, repleta de glitches, de ‘Raamam Raaghvam’.
Lo mejor de todo es que parece ser que los indios no se han alimentado tanto de la cultura americana como lo hicieron los latinoamericanos y los surcoreanos antes que ellos, manteniendo la utilización de sus instrumentos tradicionales, sus juegos armónicos de voces y sus propias reglas melódicas. El futuro nos presentará con una gran mezcla de sonoridades y una historia de evolución mutua si nos abrimos a recibir su influencia.
Que no nos sorprenda que en los próximos meses veamos a una oleada de chicos de todo el mundo, vistiéndose cómo los protagonistas de RRR y gritando, con el orgullo de un hindú: “నా పాట సూడు”.
