Por Diego Vázquez
José Luis “Cheo” Pardo, ex integrante de Los Amigos Invisibles alista la salida de su próximo álbum Música Para Verse Bien(2023), después de dos años de haber editado su LP Sorpresa (2020), este contó con géneros como el funk, disco , house, mambo y ritmos latinos.
Ahora, el músico afincado en Brooklyn, Nueva York le apuesta a sonidos más latinos en su sencillo “Corazón Usado”.
Música Para Verse Bien -el cual espera lanzar a principios del próximo año- está siendo producido por el músico venezolano, y es muestra de otra faceta en solitario, el cual viene acompañado de melodías retro, trompetas, percusiones y canciones que él artista define como orgánicas. “Corazón Usado” es una metáfora de que a los enamorados se ven como objetos de segunda mano.
A través del sello Nacional Records, Cheo Pardo se encamina a publicar su segundo material en solitario; esta vez acompañado de voces femeninas, entre ellas la Isabel Aladro -la ganadora del Latin Grammy– Nella, Catalina García de Monsieur Perine y Maye.
Cuéntame, justo después de dos años te alistas para sacar Música para verse Bien (2023), en el que diste un brinco de hacer música con tintes más latinos. Ya traías esa onda del tema de la vulnerabilidad, ya que el disco lo hiciste cuando la pandemia estaba asfixiando el mundo.
No es porque no había tenido amor, sino que así salió. Claro, si, como dices ese primer disco salió en una etapa vulnerable, cuando dices el mundo parecía se caía a pedazos. El disco Sorpresa (2020) en realidad si fue sorpresa porque cuando dejé Los Amigos,, me entregué a producir, y si te soy sincero, pasó por mi cabeza no ser artista de nuevo. Como dicen: era feliz ver los toros desde las gradas y disfrutando el papel de mentor de la música de bandas que estaba produciendo, ya que esa experiencia estaba bastante chévere; pero cuando hice Sorpresa (2020), sentí que lo hice porque se canceló un disco que iba a hacer y me quedé con estudio y canciones, entonces pensé: ”¡Bueno hagamos pues un disco!”
Así nació Sorpresa (2020) y fue tan lindo que me despertó eso de querer tocar otra vez. Y el planteamiento de este disco nuevo fue que como estábamos en pandemia, encerrados todos, tuve la fortuna de que músicos estaban aburridos en su casa (risas), así que hice un presupuesto para llevarlos al estudio y así fue que empezó a dar forma este disco. Lo curioso es que todo fluyó de una manera muy natural, nada forzado, lo que lo llevó a tomar el rumbo neoyorkino, muy salsero, muy latino.
La pandemia de alguna manera facilitó de alguna manera el proceso de creación del álbum…
Este disco en particular es para abrazar los sentimientos. Cuando hice el disco estaba soltero y dije: ¡No hay ninguna canción sexy! Y estaba preocupado (risas), me preguntaba ”¿Qué es esto?”, y bueno, las canciones sensuales nunca salieron, pero está bien también. Fue un disco liberador.

Lo interesante del disco -que no me extraña para nada, Cheo- es que resaltas lo latino.
Claro, ¡es un disco muy latino! Porque bueno, estoy orgulloso de serlo; aunque también creo que el reguetón ha tumbado un poco el ala de los ritmos latinos, nos ha quitado territorio, digamos, y aquí hay mambo, merengue… Otros géneros.
Es bueno, que este tiempo de encierro, haya sido un momento de creación, y que te lleve a seguir
publicando discos, y que te reinventes como artista. Me gusta que con Música Para Verse Bien te fuiste más a lo viejo, que desempolvarás recursos de años previos…
Pues sí. ¿Sabes que pasaba? Que durante la pandemia ponía mucha música vieja. Cuando llegó el encierro estaba produciendo a un par de bandas y pensaba que necesitaba un break para inspirarme porque sentía que se me secaban las ideas (risas); así que me dispuse a escuchar mucha música para explorar en otros géneros. Afortunadamente pude darme ese permiso. Cuando los músicos llegaron al estudio no había prejuicio alguno por hacer música que no había hecho antes. Eso fue hermoso.
Justo a eso iba: para componer Música para verse Bien, ¿a qué recurriste?
Bueno, le tengo mucho miedo a los ritmos que están de moda: con todos los años que llevo en la música, trato de verla con respeto, sabiendo que hay música que va a vivir por siempre, me siento a percibir la música, para que no caiga en algo monótono, que en un par de años sea atemporal. Recurro a instrumentos básicos: guitarra, piano, y con una estética interesante.
¿Te ha sido complejo reinventarte? Con esto que me comentas del quehacer musical, y más por el cómo
está la industria hoy en día.
¡Claro! También creo que existe una tendencia marcadas hacia cierto tipo de sonoridades, y la gente que percibe la música diferente ha aumentado. Pero por eso hay una gama infinita de géneros, ya lo dicen los algoritmos. Hago música para que la gente conecte con eso. No pienso en otra cosa.
Migración
Dime: ¿ha influido en tu proceso como artista , productor y escucha de la música el haberte salido de Caracas? ¿Eso ha afianzado tu amor por lo latino, o es más un compromiso por incursionar en ritmos que crucen frontera?
Sí, yo creo que cualquier persona que emigra busca su identidad y trata de encontrar quién es. Acá en Nueva York hay mucho latino; pero también hay influencias de todo el mundo. Lo que tiene Nueva York o Brooklyn es que puedes encontrarte con gente de otros países que gozan de la misma manera la música, sin importar de dónde sean. También te das cuenta de cosas que no tienes.
¿Dirías que tu música es migración?
Sí, desde la percepción que se tiene el hecho de que soy una persona que emigró para hacer música de este lado
del mundo.
¿Música Para Verse Bien sería un disco para quitarnos lo que ya no nos sirve?
Si, ese es el discurso. Es tal cual un disco que me representa en todos los aspectos de mi vida. Es quitarte la ropa prácticamente. Es una metáfora para mostrarte lo que tengo yo adentro.

Es un disco muy femenino…
¡Verdad que sí! Me gusta haber estado rodeado de mujeres al hacer este disco porque son mujeres que admiro y respeto. Todas son amigas, que cuando invité a una, dije tengo que invitar a esta otra, y lo mejor es que de la manera más bella y humilde todas aceptaron a participar en el disco. Accidentalmente todas mis amigas están cantando en el disco. Es una maravilla (risas).
Entonces, por todo esto que estamos conversando, me da la impresión de que el disco irá encaminado a temas más nostálgicos como ”Corazón Usado”…
Es un disco que tiene mucho sabor, está sabroso. Lo mejor es que es un disco que salió de ensayos. Si oyes el disco, tiene muchos arreglos. Está muy cuidado eso… Cada instrumento.
¿Entonces es un disco de cuerdas, metales y mucha rumba?
Sí hay una sección de metales y percusión y las invitados claro, que no podían faltar. Son canciones escritas para colaboraciones, además se unieron un par de amigos como Alberto Arkas de Okills.
Ya con un segundo disco en solitario: ¿Te enseñó a ser aprendiz de ti mismo?
Claro, pero también es sentirme orgulloso porque hacer este disco me lleno de satisfacción.