Nina Kraviz es la DJ y productora más popular de Rusia de los últimos años, y también una de las DJs más famosas a escala mundial, siempre presente en los charts y en los festivales y fiestas más importantes de la escena, tanto como por sus presentaciones o sus canciones, remixes y la música que sale de su disquera Trip Recordings.
Estas últimas semanas no han sido fáciles para ella, pues ha sido criticada desde que comenzó el conflicto Rusia vs Ucrania por diversos artistas, festivales y disqueras de peso dentro de la atmósfera electrónica. Lo cual ha creado opiniones divididas si cancelarla o no es lo correcto, algo que ya ha estado empezando a suceder por estar a favor de las decisiones de su presidente en turno, Vladimir Putin y la guerra que encabeza.
Todo esto se genera porque al inicio de la guerra, guardó silencio, simplemente publicó un “paz” al respecto cuando toda la comunidad electrónica se estaba solidarizando al respecto con Ucrania principalmente y alzaban la voz, a lo cuál no entendían como alguien tan importante como Nina no opinará al respecto o hiciera una declaración sobre los hecho que ya estaban en curso.
Kraviz desde entonces se aisló de las redes sociales, pero para ello Nina ya contaba con publicaciones anteriores en sus redes que apuntaban o dejaban entre ver, que apoyaba políticamente en sus decisiones a Vladimir Putin. Lo cual no fue bien tomado por el circuito de los DJs y productores que en conjunto han impulsado la escena todos estos años y que apoyaron a Nina en su momento.
Los artistas que más han alzado la voz en su contra son evidentemente los residentes Ucranianos como Spartaque, Artbat, DJ Korolova y sobre todo la DJ y productora: Nastia, quien la criticó fuertemente vía Instagram.

Tras todos estos percances, Nina Kraviz por fin rompió el silencio y publicó una carta en donde explica los motivos del por qué no se ha pronunciado en las redes sociales sobre la guerra entre Rusia y Ucrania. La carta alcanza el punto más importante y solidario cuando Kraviz apunta lo siguiente:

“Como ser humano, músico y artista, estoy profundamente conmovida por lo que está sucediendo en el mundo. Es terrible en lo que se han convertido las relaciones de mi país con Ucrania. Estoy en contra de todas las formas de violencia y estoy rezando por la paz. Me duele ver morir a gente inocente. Mi camino es la música y nunca estuve involucrada en apoyar a políticos o partidos políticos, no planeo hacerlo en el futuro. No entiendo la política o los procesos sociales que todo ello genera. Así que, no creo que sea correcto hablar de ello en las redes sociales”.
Al parecer, la carta de Nina nos deja ver que se muestra neutral ante la situación, pero así mismo, las “consecuencias” inmediatas para Nina Kraviz están resonando cada vez más y a principios de esta semana de mayo, una de las primeras disqueras de música electrónica en alzar la voz, es la mítica Clone ubicada en Rotterdam, Holanda, pues anunciaron pública y oficialmente, que rompería los lazos con el sello discográfico de Kraviz: Trip Recordings, argumentando que tienen “puntos de vista diferentes sobre cuestiones éticas y morales”.
También a esto, se suma que Kraviz ha sido removida del cartel de grandes festivales como el Movement en Detroit, The Crave en La Haya y PollerWiesen en Alemania y uno más en Glasgow.

Movement, uno de los festivales más importantes y de mayor prestigio para el techno de Detroit, simplemente publicó que “Nina Kraviz no podrá tocar en Movement”, pero hay una historia más allá, y al parecer no fue una decisión que se tomará nada más por que sí o por que ya otros estaban actuando, sino que todo apunta a que el festival había estado recibiendo llamados de grupos locales para que Kraviz no se presentará, incluido el Comité de Respuesta a la Crisis Ucraniano-Estadounidense de la ciudad de Michigan, quienes personalmente enviaron una carta y petición oficial al festival apuntando lo siguiente:
“No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras que nuestra querida comunidad, tanto ucraniana como no ucraniana, se movilizan para ayudar a los que sufren en Ucrania, pero dan la bienvenida a alguien (Kraviz) cuyo comportamiento ha ayudado a Putin. El silencio solo engendra más injusticia”.
Mientras tanto, muchos artistas de Rusia como Oxxxymiron que ha empujado la escena del rap en ese país y también el DJ Buttechno se han sumado a la causa ucraniana y han usado su voz para recaudar fondos y denunciar las atrocidades sufridas por el gobierno Ruso, pero todo ello también conlleva un riesgo, y es el triste caso de Alexandra Skochilenko la artista de San Petersburgo, que por pronunciarse en contra de la guerra, ya enfrenta una condena que puede alcanzar los 10 años de prisión.
Y los artistas no solo enfrentan amenazas del gobierno ruso. De hecho, a algunos les preocupa que los boicots contra Rusia se estén convirtiendo en una forma más siniestra y común de “rusofobia” que les impida desempeñar su arte o presentarse en otros países, afectando así, sus carreras y sus ingresos.
Así que la situación es más compleja de lo que podemos imaginar más allá de un silencio o un a favor o en contra, las cosas en el mundo están mal y no mejoran, si no todo lo contrario, pero eso sí, sabemos que la música siempre une y también siempre ha sido un ente importante para unir a la gente. Y sólo el tiempo y las acciones dirán que desenlace nos espera ante situaciones como esta.
Por el momento Nina Kraviz ya se encuentra activa en redes sociales subiendo sus próximas presentaciones e incluso subiendo videos en donde se le ve ya, trabajando en música nueva en su estudio.
