Día dos de Guadalupe Valley Culinary & Music Festival #GpeValleyFest #WARPGigs

// Por: Staff

dom 3 julio, 2016

Fotos por Manuel Baca y Majo Thielve

Lugar: Finca Altozano

Fecha: 02 July 2016

Por// Mariana Medina y Majo Thielve

Finca Altozano fue el lugar donde se llevó a cabo el segundo día de la edición del festival. Cabe destacar que este es un restaurante creado por uno de los talentos artísticos culinarios más importantes de la región, el chef Javier Plascencia, quien junto a Alejandro Franco ideó el Guadalupe Valley Festival.

Todo comenzó con un viaje, en donde Franco se enamoró del Valle de Guadalupe. El lugar nos recibió con una zona de foodtrucks y stands donde se exponía diseño mexicano, que variaba desde ropa, accesorios y muebles. Hablando de los stands de comida se encontraban carritos de comida como Humo, que se especializa en embutidos; y Troika; que ofrecía tacos de lechón y Erizo, una perfecta mezcla entre el mar y la tierra.

La gente empezó a llegar desde temprano para escuchar al experimentado DJ Giorgio Brindesi quien con ritmos de french house, funk y deep house inauguró el segundo día del festival. Llegó el momento del Chef Diego Hernández, propietario de Corazón de Tierra, siendo el único chef que decidió dejar las armas de la cocina y tomar las de la música, interpretando un DJ set lleno de ritmos variados, demostrando que la cocina y la música se llevan muy bien.

Así llegó el momento perfecto para que Vanessa Zamora nos trasladara al fondo de sus sentimientos. Canciones como ‘Te quiero olvidar’, ‘Encontré’ y ‘Nada se perdió’ fueron melodías que entraron al corazón de los asistentes. El sol se reflejaba entre su cabello rojizo, pareciendo que se fusionaría en algún instante con la delicadeza del paisaje. Se despidió dando las gracias a esta oportunidad y aún más por poder pertenecer a la primera edición de Guadalupe Valley Fest.

Zamora dejó listo el  listo el escenario para Devendra Banhart, quien de último momento cambio la hora de su presentación. Realizó un acto acústico, donde complació a su publico con las canciones que pedían, entre ellas “Carmensita” y “Santa María de Feira”. Sus seguidores coreaban sus canciones. Esta presentación se torno intima y única debido a la sencillez del acto.

Uno de los momentos más esperados de la tarde fue la llegada de Rhye al escenario, ya que el conjunto de sonidos de esta banda inundó el Valle de Guadalupe de una enigmática energía, tocando canciones como ‘The Fall’ y ‘Open’ que son perfectas desde el momento en que el teclado se hace sonar.

Seguido de Rhye, comenzó a tocar por primera vez en nuestro país Vanbot, presentando un show electro pop lleno de energía en compañía de sintetizadores y una batería eléctrica. El escenario se iluminó a la par que sonaba “The Way You Say It”. Cayó la noche en Finca Altozano y Vanbot agradeció al publico por su primer show, cerrando con “Trooper”.

A la par de las presentaciones musicales en el escenario, El Palomazo Culinario se llevaba a cabo en medio de los viñedos, donde Javier Plascencia en compañía de otros chefs realizaban muestras gastronómicas.

La noche se iluminó con el espectáculo visual de Takami Nakamoto que interactuaba perfectamente entre su música y las luces que cambiaban con cada beat. Entre sombras y destellos Takami dio un acto enérgico y digno de recordar, fue una lástima que durará tan poco su presentación ya que los asistentes pedían que siguiera tocando.

El creador de Mutek, Damian Romero, tomó las tornamesas para mezclar y poner a bailar a la Finca Altozano hasta llegar la media noche, dando pie al siguiente acto y cierre del día dos, Alejandro Franco, que por un instante logró despegar los pies de los asistentes con su electrónica. Detonó sus sentidos y llegada la madrugada, el Valle de Guadalupe no paraba de bailar. Así fue como culminó el segundo día del festival, logrando que fuera una noche inolvidable.